Mi ángel guardián
Se llama Miriam Centeno. Lo que más me impresiona de ella es que me adoptó cuando sólo tenía 6 meses. Cuando estoy triste siempre está ahí y me ayuda
muchísimo. Ella es divertida, dulce, amable, simpática y fácil de complacer.
Parece muy joven para la edad que tiene. Es morena, tiene ojos marrones y es baja de estatura. Es muy activa y a veces se siente un poco cansada. Pero lo
más importante es que siempre está sonriendo. Cuando huelo a comida casera siempre pienso en ella. En lo primero que me fijé es en lo que le gusta contar
viejas historias de su familia, que siempre resultan muy divertidas. La primera vez
que probé su comida me gustó muchísimo y con su buena cocina es como he crecido tanto. Me enseña lo que está bien y lo que está mal, y me enseña el
camino correcto.Ella es la que me metió en el colegio. Siempre me dice que me tengo que portar bien cuando esté en un sitio público. Siempre le querré por ello y
por todo lo que ha hecho por mí.