OYENDO POR DOS
por Stan Griffin




"¿Que hace aquí este PERRO?"  Quien hablaba era una mujer que acababa de entrar a un restaurante y señalaba hacia un reservado donde un animal se sentaba calladamente a los pies de un hombre joven  Una camarera que estaba cerca contestó:  "Oh, ese es Ranger.  El es un perro para sordos.  El que está con el es Billy.  El es sordo.  Ranger le ayuda cuando salen en caso de que piten los carros o si alguien llama a Billy por su nombre.  Cuando están en casa, Ranger le avisa si alguien toca la puerta o si suena el teléfono o si se apaga el detector de humo" continuó ella.  "Se puede reconocer a esos perros por su collar, chaleco o cadena de color naranja"

Una reacción como esa no es nada rara en la actualidad.  El público
Americano se ha acostumbrado a  ciertos sitios en que la presencia de un
animal es prohibido.  Recientes cambios han dictado un cambio en la manera
de pensar y tenemos que cambiar nuestra actitud.

Desde que se aprobó la Ley de Americanos con Incapacidad (1990) "A los
perros de ayuda y a sus amos se les garantiza igual acceso a cualquier y todo establecimiento y acomodaciones"  Eso incluye hostales y hoteles, transporte público  (como buses y aviones) oficinas de correo, sitios de recreación y toda clase de tiendas al por menor.  La mayoría de los estados tienen leyes similares.

"Los perros de ayuda" incluyen perros para ciegos, perros para sordos (como Ranger) y perros de servicio para ayudar a las personas con incapacidades tales como parálisis cerebral, epilepsia, distrofia muscular, muchas de las cuales deben permanecer en su silla de ruedas.  Lisa Petersen del Club Canino Americano dice "Los perros tienen un innato deseo de complacer. Desean ayudar y desean y pueden seguir instrucciones específicas".

Los perros para sordos son llamados en ocasiones perros de señales, perros alertas al sonido, o perros de ayuda para escuchar.  Oyen mejor que las personas, ya que hay muchos sonidos que los oídos humanos no pueden registrar.  Mientras que la gente solo escucha 30,000 ondas sonoras cada segundo, los oídos caninos pueden escuchar de 75,000 a 100,000.

Fue en 1975 cuando la SPCA de Minnesota inició un proyecto piloto bajo el liderazgo de Agnes McGrath para entrenar perros para sordos.  El siguiente año, la Asociación Humana Americana de Denver inició el primer programa nacional.  Desde entonces diversas organizaciones sin fines de lucro y unos pocos grupos privados en los Estados Unidos han iniciado tales proyectos.

La tarea de los perros para sordos es oficialmente "alertar a las personas con problemas auditivos respecto de la presencia de intrusos o sonidos  que ellos no pueden escuchar".  La protección no es su tarea principal.  Los costos estimados para el entrenamiento de cada animal en la actualidad se estiman en $3,500-4,000. Los grupos que no cobran por entrenar a un perro
cubren sus gastos mediante donaciones.  Otros solicitan un honorario pero algunos aceptarán valores menores si se trata de personas que no pueden pagar el precio real.  Algunos propietarios incluso entrenan a sus propios perros.

Los animales proceden de  perreras y asilos humanitarios, animales que nadie desea a quienes se les da una segunda oportunidad.  Ciertas razas han probado ser mas adaptables para este trabajo:  la mayoría de perros de razas mezcladas tales como pastor con spaniel, poodle-collie y otras combinaciones son preferibles los animales pequeños dado que muchas personas viven en apartamentos

Cuando buscan  animales potenciales los entrenadores buscan especialmente un temperamento adecuado, reacciones al sonido, deseos de trabajar, inteligencia, Buena naturaleza, aquellos a los que les gustan las personas y que se esfuerzan por complacer.  También son altamente apreciados aquellos animales de caracter vivo.


Antes de empezar el curso se somete a los perros a un examen veterinario. Por supuesto que los oídos son la preocupación principal dado que algunos de ellos van a "oír por dos".  También se observan elementos de salud general: corazón, pulmones, sangre, abdomen, temperatura, pelo y piel.  Todas las vacunas deben estar al día.


La mejor edad para empezar a entrenar a un perro para sordos varía entre los seis meses a tres años.  El curso por lo general se termina en 6 - 7 meses pero en ocasionas dura un año o dos.  Solo uno de cuatro animales que empiezan el curso lo terminan con éxito.  A aquellos que "no aprueban" se les proporciona cuidado medico y de salud y son adoptados por buenas
familias como mascotas o se les destina a otros "trabajos".


El horario de la "escuela" generalmente consiste en lecciones que duran 20 minutos dos veces al día.  Los maestros no castigan, en lugar de eso proporcionan muchas alabanzas y caricias.



El entrenamiento se inicia haciendo que los perros aprendan obediencia básica; son muy importantes las ordenes tales como "Siéntate" "Ven",  "Échate" "Quédate tranquilo".  Luego viene la exposición a sonidos que escucharán en público tales como elevadores, carritos de supermercado, conversaciones entre personas, etc.  Luego de un período de socialización,
ingresan a una fase que se denomina "alerta al sonido".



En esta fase se les enseña a los perros primero a reconocer un sonido específico, luego alertar físicamente a su pareja hacia la fuente de tal sonido.  Esto debe hacerse rápidamente sin ninguna orden de su dueño.  Para algunos sonidos a los perros se les enseña a tocar con la pata o saltar para atraer la atención y luego dirigirlo(a)  al sonido.  Sin embargo si se trata de un riesgo (como un incendio) deben ALEJARLOS del sonido.



Hay aproximadamente de 9 a 10 ruidos INTERNOS que los perros deben aprender durante las lecciones.  Este número varía dependiendo de circunstancias individuales.  Son:  (1) alarmas de incendio y humo; (2) timbre del teléfono; (3) golpes en la puerta; (4) timbres que suenan; (5) timbre del horno; (6) alarma de reloj; (7) que lo llamen por el nombre; (8) llanto de
criaturas; (9) timbre del microondas (10) teteras



Los sonidos EXTERNOS que deben aprender son (1) sirenas; (2) monta cargas  (3) transeúntes que se aproximan; (4) alguien que llame al dueño (5) tráfico que pasa.  Como sucede con los sonidos internos, se pueden aumentar más si
la situación así lo requiere.



Algunos dueños trabajan en oficinas, restaurantes, almacenes, cines, etc. Sus perros para sordos deben aprender otros varios sonidos.



Una vez que se ha terminado con éxito el entrenamiento de un perro, al nuevo dueño se le da un corto periodo de ajuste, a veces hasta de dos semanas.  El o ella aprenden como dar órdenes de obediencia y hacer señales con la mano y como cuidar a su perro y mantenerlo bien entrenado.  El animal aprende a conocer a su nuevo socio y tanto el perro como el humano descubren como reacciona cada uno a diferentes situaciones.



Hay una historia bien conocida acerca de un perro para sordos que viajaba en un bus con su dueño.  Sin ninguna razón aparente el animal empezó a molestar a su dueña para bajarse del bus.  Luego que la propietaria se dío por vencida y se bajó del bus, ella vio que el techo se estaba incendiando!  La acción del perro salvo a un bus lleno de gente.  Esa lección no le había sido dada al perro en su entrenamiento!



Se cree que de los 23 millones de hombres, mujeres, niños y niñas de Estados Unidos y Canadá que tienen deficiencias auditivas, 1 ½ millón podría beneficiarse de un perro para sordos.

 

Traducido al español por Lola de Varas
 


SOURCES

Websites: enwikipedia.org "Hearing Dogs"

www.dogsforthedeaf.org http://www.dogsforthedeaf.org

groups.msn.com "Assistance Dogs/home"

sdog.danawheels.net

World Book Encyclopedia: "Hearing Dogs"

"Assistance Dogs in Special Service," Eliz. Ring

"Cindy, A Hearing Ear Dog," Patricia Curtis

USA Today, Aug.14,2005: "Canine Companions for Independence"


© Stan Griffin, 2006